Octavio Augusto
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El emperador Octavio, nacido el 23 de septiembre de 63 a.c.en Roma, era hijo de un prector y de Ã?frica, sobrina de César, quien impulsó los comienzos de la carrera polÃtica del joven Octavio. Recibió la noticia de la muerte del dictador(44 a.c.) mientras completaba su formación en Apolonia. Vuelto a Italia, descubrió que César lo habÃa adoptado y nombrado su principal heredero, y acudió a Roma, donde tuvo que hacer frente a las intrigas de los senadores. Cicerón trató de utilizarlo y Marco Antonio, sucesor polÃtico de aquél, de arrebatarle su herencia. El Emperador Octavio adoptó el nombre de Cayo Julio César Octaviano y, maniobrando hábilmente, logró ganarse la confianza del Senado (convensido por Cicerón) y la estima de los soldados de César; obtuvo asà su nombramiento como senador y como cónsul y consiguió expulsar a Marco Antonio de Italia.
No obstante, ese mismo año alcanzó un acuerdo con éste, y con Lépido, otro de los antiguos partidarios de César, para formar un segundo triunvirato de dictadores el primero fue el constituido por Pompeyo, César y Craso, repartiendose el poder. Los triunviros decretaron la divinidad de César, lo que convirtió a Octaviano en hijo de un dios, y se dedicaron a perseguir y eliminar a los enemigos de César, entre ellos Cicerón; Bruto y Casio, los asesinos, fueron derrotados en Filipos.
A partir de ese momento, Lépido fue progresivamente alejado del poder y relegado a Ã?frica, mientras Antonio asentaba su autoridad en Oriente y Octaviano se quedaba con el Occidente. Allà tuvo que hacer frente a la rebelión de Sexto Pompeyo (hijo de Pompeyo el grande), al tiempo que su rivalidad con Antonio se hacÃa más patente cada dÃa. La presión del ejército obligó a ambos a firmar un nuevo pacto en Brindisi.
Antonio se casó con Octavia, hermana de su rival, a pesar de que su relación con la reina Cleopatra de Egipto era ya conocida. Octavio, por su parte se casó con la viuda Livia Drusilla, lo que le permitió conseguir apoyos en los cÃrculos más selectos de la nobleza romana.
Poco después cambió el equilibrio de fuerzas. Antonio fracasó en su expedición contra los partos, mientras Marco Agripa, almirante de Octaviano, derrotaba definitivamente a la flota de Sexto Pompeya en el cabo Nauloco Lépido trató de enfrentarse a su creciente poder, y fue depuesto como triunviro, aunque conservo el cargo sacerdotal de pontifice máximo.
Desde ese momento, Octavio emprendió una cuidadosa campaña de propaganda, presentándose como defensor de las libertades y tradiciones romanas; recibió el cargo de tributo vitalicio (importante porque le otorgaba influencia sobre la plebe romana) y el tÃtulo de emperador, que normalmente le concedÃa a los generales victoriosos. Además, presentó a Antonio, que acaba por divorciarse de Octavio, como un traidor al espÃritu de Roma, llegando incluso a mostrar como prueba su testamento, en el que hacÃa concesiones territoriales. La ruptura era inevitable, y ambos lÃderes se prepararon para el inminente enfrentamiento. En el año 31, la flota de Octavio, mandada por Agripa, venÃa la de Antonio y Cleopatra en la batalla naval de Accio. Los amantes se suicidaron al año siguiente, cuando las tropas de su enemigo entraron en Egipto. El vencedor ejecutó también a Cesarión, el hijo de César y Cleopatra, y se adueño del paÃs. Gracias al tesoro de Egipto pudo a su ejército y convertirse en el nuevo amo de todo el mundo grecoromano.
A partir de ese momento se dedicó a organizar con una paciencia y una habilidad extraordinarias el nuevo régimen. Lecenció a la mitad de las legiones, repartiendose al resto en las provincias fronterizas, que mantuvo bajo su control, mientras los territorios pacificados eran cedidos a la autoridad del Senado, institución que se quedó reducida a 600 miembros y de la que se hizo nombrar presindete (princeps Senatum).
A pesar de que retuvo el poder efectivo en sus manos, su prudencia y la experiencia de las guerras civiles le hicieron mantener la apariencia de un régimen republicano. Entre 23 y 23 a.c.basó su autoridad en su designación interrumpida cónsul, y en 27 se hizo nombrar gobernador por diez años de Hispania, Galia y Siria, donde se acantonada la mayor parte del ejército. Añadió también a su nombre el de (Augusto), dotado de un halo religioso y sobrehumano, que se completó cuando asumió el pontificado máximo tras la muerte de Lépido.
Se preocupó por establecer el orden en las provincias, e incluso dirigidó temporalmente la guerra contra los cántabros y contra las tribus alpinas, al tiempo que convertÃa Mauritania en un reino aliado. En su crónica mala salud temer por su vida. Abondonó entonces el mecanismo de los consulados sucesivos, recibiendo el imperium proconsular con carácter vitalacio, al que asoció a su colaborador Agripa. Éste fue el encargado de dirigir las impresionantes obras públicas y monumentales de Roma, que constribuyen a su gloria tanto como los elogios de los grandes escritores de la época, Horacio,Tito Livio y Virgilio, ganadores para su causa por su amigo Mecenas, conocido protector de artistas.
El año 23 morÃa el sobrino de Augusto, Marcelo, casado con su hija Julia y previsto como su sucesor; dos años después Agripa acupaba su puesto,tanto como esposo de Julia como en el terreno polÃtico. Mientras, Augusto aumentaba su prestigio al alcanzar la paz con los partos, al tiempo que Agripa complementaba el sometimiento de Hispania. Por esa época, Augusto se embarcó en un esfuerzo por restaurar los valores de la antigua sociedad romana en la institucion familiar, la moral y la religión.
También trató de asegurar la continuidad de su obra, y dado que no tenÃa descendencia masculina, adoptó a los hijos de Agripa, Cayo y Lucio, y otorgó importantes cargos a sus hijastros Druso y Tiberio, hijos del primer matrimonio de su mujer Livia, que quedaron encargados de dirigir al ejército en la anexión de los territorios al norte de los Alpes.
En esta misma época incrementó en número de sus auxiliares en las tareas administrativas, principalmente procedentes de la clase media de los caballeros, germen del futuro aparato burocrático romano. Se reorganizó el sistema monetario y aumentó la efectividad del fiscal, lo que se tradujo en una haciencia fuerte y constituyó una favorable influencia en el comercio, alentado también por la paz generalizada y la mejor de las comunicaciones.
El año 12 a.c.,el mismo en que Augusto adoptó la máxima dignidad sacerdotal, Agripa murió, obligando a apoyarse aún más en sus hijastros Druso y Tiberio,y casando a la fuerza a este último con su hija Julia nuevamente viuda. Druso fue enviado a conquistar Germania, donde murió en 9 a.c., mientras su hermano sometÃa Panonia (actual HungrÃa). Mecenas falleció al año siguiente, hecho que aumentó la soledad de Augusto.
Investido con el tÃtulo de padre de la patria, introdujo a sus nietos Cavo y Lucio en la vida pública lo que rovocó el resentimiento y Tiro de Tiberio. La prematura muerte de ambos jóvenes, sin embargo, hizo que volviera a la actividad y fuera adoptado por Augusto, al tiempo que él estaba a su sobrino Germánico, convirtiéndose en la mano derecha y un sucesor viejo gobernante.
Tiberio y Germático fueron enviados a completar la conquista de Germania, pero la rebelión desatada en Panonia e Iliria forzó su retorno, tardarÃan tres años en sofocarla. El caudillo germano Hernann aprovechó esta circustancia para unir a varias tribus y dar un terrible golpe a la presencia romana en Germania. Augusto frenó el avance en el territoria y Tiberio y Germánico fueron encargados de asegurar la frontera del Rhin.
En los últimos años de Augusto su actividad administrativa prosiguió, especial en Roma, donde organizó una brigada urbana de extención de incendios, con iones policiales, y convirtió el cargo de prefecto de la ciudad en una magistratura permanente.También creó una tesorerÃa militar para poder pagar las licencias de veteranos, y en las proviencias, se anexionó Judea tras la muerte de su antiguo aliado, Herodes en Grande.
dd5En el año 13 se renovaron sus cargos por una década, y Tiberio fue equiparado él en todos los ámbitos. Ese mismo año depositó su testamento y su autobiografia (Res Gestae Dlvii Augustii) en el templo de las vestales.Tras su fallecimiento, un año más tarde, fue divinizado por el Senado.

